En la Gloria del Señor,
el ejército divino,
ha peleado y derrotado
a los ángeles malignos:
arrogante y orgulloso
un ser «¿Quién cómo yo?» dijo,
y «¿Quién cómo Dios? responde
un soldado combativo.
El Arcángel San Miguel
con su espada, al enemigo,
ha enviado a lo profundo
de lo oscuro y del abismo.
Por aquel que en el combate
al demonio ya ha vencido,
hoy las nubes se estremecen
y en el cielo hay regocijo.
¡Viva el príncipe celeste
que a satán ha reprimido
con la sabia fortaleza
que del Padre ha recibido!
¡Oh, qué dicha tan inmensa
ser victoria del Dios vivo!
¡Oh, qué gozo tan enorme
ser de Dios el elegido!
Autor: Jesús Cañez
Fuente: www.mundopoesia.com