San Miguel Arcángel

Espacio dedicado al príncipe de la milicia celestial

Archive for the ‘Oraciones’ Category

Oración de Sello a San Miguel Arcángel

leave a comment »

san-miguel-el-protectorEn el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Amén.

Sello y protejo con el poder de la sangre de Jesucristo el Señor, mi consciente, inconsciente, subconsciente; mi razón, mi corazón, mis sentimientos, emociones, mis sentidos, mi ser físico, mi ser biológico, mi ser psicológico, mi ser material, mi ser espiritual. Todo lo que soy, todo lo que tengo, todo lo que puedo, todo lo que sé y todo lo que amo.

Queda sellado y protegido con el poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor.

Sello mi presente, mi pasado y mi futuro.

Sello mis planes, proyectos, sueños, ilusiones, viajes y salud perfecta.

Sello y protejo todo mi ser, mi familia, mis posesiones, mi árbol genealógico. Todo queda sellado y protegido con el poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, para que nada ni nadie pueda provocarme ningún daño.

Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús.

Me escondo en el corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María.

Amén, Amén, Amén.

Written by Editorial

11 noviembre 2016 at 12:00 PM

Súplica a San Miguel Arcángel

leave a comment »

San Miguel Arcágel con su espada y su balanzaPríncipe de los Ejércitos Celestiales, vencedor del dragón infernal, recibiste de Dios la fuerza y el poder para aniquilar, por la humildad, la soberbia del príncipe de las tinieblas.

Te suplicamos insistentemente, nos alcances la verdadera humildad de corazón, la fidelidad inquebrantable para cumplir siempre la voluntad de Dios, y fortaleza en el sufrimiento y en la prueba. Socórrenos para que no desfallecer ante el trono de la justicia de Dios.

Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles. Extraído de la obra: The Little Manual of the Holy Angels. Contribuido por Brenda Desiree Gutiérrez.

Written by Editorial

9 noviembre 2016 at 12:00 PM

Oración a los Santos Arcángeles

leave a comment »

Los Santos ArcángelesÁngel de mi Guarda, Arcángeles San Miguel, San Gabriel, San Rafael y los nueve coros de la Corte Celestial: Abrasad mi corazón en amor a Dios y a su Santísima Madre, llenadme de celo por su gloria y por la salvación de mi alma. Comunicadme vuestra humildad y todas vuestras virtudes. Sed mis guardianes, consejeros y compañeros en el peregrinar por la vida hacia la eternidad. Alcanzadme del Señor la salud espiritual y, si me conviene, también la corporal.

Rodeame de buenas compañías. Defiéndeme de las asechanzas de mis enemigos. Solucioname todos mis asuntos. Ayúdame a pagar todas mis deudas y a realizar mis trabajos. Remediad todas mis necesidades espirituales y materiales. Velad y guardad mi alma, mi cuerpo, mis propiedades y mi hogar. Asísteme propicios en la hora de mi muerte.

Defiéndeme y salvadme en la hora del Juicio, líbrame de las penas del Purgatorio y acompañad mi alma al Cielo. ¡Ángeles del Cielo, con vuestras espadas defiéndeme y con vuestras alas protégeme!

Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles. Extraído de la obra: The Little Manual of the Holy Angels. Contribuido por Brenda Desiree Gutiérrez.

Written by Editorial

8 noviembre 2016 at 3:43 PM

Acto de Consagración a San Miguel Arcángel

leave a comment »

La victoria de San Miguel ArcángelOh, príncipe nobilísimo de las jerarquías angélicas, valeroso guerrero del Altísimo, celoso defensor de la gloria del Señor, terror de los ángeles rebeldes, amor y delicia de todos los Ángeles justos, mi dilectísimo Arcángel San Miguel; deseando formar parte del número de tus devotos y siervos, hoy me consagro a ti, me doy, me ofrezco y me pongo a mí mismo, a mi familia y todos mis bienes bajo tu poderosa protección.

Es pequeño el ofrecimiento de mi servicio siendo un miserable pecador, pero tú engrandeces el afecto de mi corazón. Recuerda que a partir de hoy estoy bajo tu patrocinio y debes asistirme toda mi vida y obtenerme el perdón de mis muchos y graves pecados, y la gracia de amar a Dios con todo mi corazón, a Jesucristo mí querido Salvador y a mi dulce Madre María Santísima.

Obtenme aquellos auxilios que me son necesarios para conseguir la corona de la eterna gloria. Defiéndeme siempre de los enemigos del alma, especialmente en la hora de mi muerte. Ven, oh príncipe gloriosísimo, para asistirme en el último combate, y con tu arma poderosa arroja lejos, precipitando en los abismos del infierno, a aquel ángel prevaricador y soberbio que un día postraste en el combate en el cielo. Amén.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate para que no perezcamos en el juicio supremo.

(del santuario de San Miguel del Monte Garagano, Italia)

Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles. Extraído de la obra: The Little Manual of the Holy Angels. Contribuido por Brenda Desiree Gutiérrez.

Written by Editorial

21 octubre 2016 at 12:00 PM

Plegaria a San Miguel Arcángel

leave a comment »

Aparición del Arcángel Miguel en el Monte Gargano¡Oh, Príncipe gloriosísimo de las milicias celestiales, San Miguel Arcángel! Defiéndenos en la batalla y en la tremenda lucha contra los principados y potestades, contra los rectores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos.

Ven en ayuda de los hombres que Dios creó inmortales, formó a imagen y semejanza suya y rescató a gran precio de la tiranía del demonio. Combate ahora con el ejército de los Santos Ángeles en las batallas del Señor, como combatiste contra Lucifer, capitán de los soberbios, y sus ángeles apóstatas, los cuales fueron impotentes para resistirte y para quienes no hubo más lugar en el Cielo.

Aquella cruel y antigua serpiente que tiene el nombre de Diablo y de Satanás. Que seduce a todo el mundo, fue precipitado con sus ángeles al abismo. Mas, he aquí que aquel primer enemigo y homicida ha vuelto a la ofensiva tomando la imagen de ángel de luz, y gira con toda la turba de malvados espíritus para invadir la tierra, a fin de hacer desaparecer el nombre de Dios y de Cristo, y de arrebatar, corromper y conducir a la eterna perdición a las almas destinadas a la corona de la gloria eterna.

Este maligno dragón arroja, cual inmundísimo torrente, sobre los hombres depravados de mente y corrompidos de corazón, el veneno de su malicia, el espíritu de venganza, de impiedad y de blasfemia, el hálito pestífero de la impureza y de todos los vicios e iniquidades.

Los enemigos astutos han llenado de amargura la Iglesia, Esposa del Cordero Inmaculado, y han extendido impíamente susmanos sobre las cosas más sacrosantas. Ea, pues, ¡oh invictísimo Príncipe! Socorre al pueblo de Dios de las irrupciones de los espíritus réprobos y danos la victoria. La Santa Iglesia te venera como Custodio y Patrón; en ti se gloría como defensor contra las malvadas potestades del infierno; a ti ha confiado Dios las almas para llevarlas a la bienaventuranza celestial.

¡Ah!, ruega al Dios de la paz que ponga a Satanás bajo nuestros pies humillado y derrotado, que ya no pueda tener a los hombres como esclavos ni dañas a la Iglesia. Ofrece en la presencia del Señor nuestras plegarias, a fin de que venga pronto sobre nosotros Su misericordia, y atando al dragón y serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, sea éste encadenado y arrojado al abismo, de tal manera que no seduzca más a los pueblos. Así sea.

V. He ahí la Cruz del Señor; huyan, oh potestades adversas.
R. Ha vencido el León de la tribu de Judá, el vástago de David.
V. Que se cumplan, oh Señor, tus misericordias sobre nosotros.
R. Según hemos esperado en Ti.
V. Oye, Señor, nuestras plegarias.
R. Nuestros gemidos a tus oídos.

Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles. Extraído de la obra: The Little Manual of the Holy Angels. Contribuido por Brenda Desiree Gutiérrez.

Written by Editorial

14 octubre 2016 at 6:10 PM

Oración de consagración a los Arcángeles

leave a comment »

La Virgen María y San Miguel ArcángelOh, Dios bondadoso, que por tu mandato encomendaste a tus Ángeles para defendernos; yo (nombre), acepto a los Santos Ángeles como mis patronos, y propongo firmemente, en presencia de la Inmaculada Virgen María, Reina de los Cielos y de los Ángeles, honrar con una devoción especial al glorioso San Miguel y a mi Santo Ángel de la Guarda.

Y me propongo nunca olvidarlos en mis palabras ni en mis acciones, y tampoco hacer sufrir a aquellos a quienes ha sido encomendado mi cuidado, o decir algo en contra de su honor.

Por eso te pido a Ti mi Señor, que los Santos Ángeles que siempre son ministros ante Ti en el Cielo, defiendan mi vida aquí en la tierra para que, perseverando hasta el fon en tu santa gracia, en compañía de ellos y de la Reina de los Ángeles merezca la vida eterna. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles. Extraído de la obra: The Little Manual of the Holy Angels. Contribuido por Brenda Desiree Gutiérrez.

Written by Editorial

28 septiembre 2016 at 12:00 PM

Acto de consagración a los Santos Arcángeles

leave a comment »

Los tres arcángeles_1Espíritus bienaventurados de la corte celestial, celosos defensores de la gloria de Dios, amigos cariñosos de las almas, yo…, me consagración a vosotros en esta Congregación. Para probaros la sinceridad de mi devoción, procuraré esmerarme en adquirir las virtudes necesarias para cumplir bien mis deberes.

Santos Ángeles, defendedme, os ruego, contra las asechanzas del
enemigo y contra las máximas del mundo; ayudadme a levantarme si tuviera la desgracia de caer en pecado; conducid mi alma al cielo, para agradecer allí a Dios que tanto me amó, y gozar con vosotros de la felicidad de los Santos por toda la eternidad. Amén.

Oremos:

Dios Omnipotente y Eterno, concédenos el auxilio de tus Ángeles y ejércitos celestiales, a fin de que, por ellos, seamos preservados de los ataques de Satanás, y por la preciosísima Sangre de Nuestro Señor, de todo peligro, para que podamos servirte en paz. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, en la unidad del Espíritu
Santo. Amén.

(Aprobación eclesiástica: P.E: Thomas, Vicario General, París, 19
de setiembre de 1900).

Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles, Extraída de la Tradición de la Iglesia por el P. Cornelio Pfeifer Orc. Contribuido por Brenda Desiree Gutierrez.

Written by Editorial

26 septiembre 2016 at 12:30 PM