San Miguel, tú eres nuestra protección
y nuestra defensa contra el mal.
Coloca tu Escudo de la Verdad sobre nosotros
y defiéndenos en la batalla que Satanás libra contra la verdad.
Ayúdanos a reconocer el sendero recto del Amor Santo.
Clarifica nuestras decisiones entre el bien
y el mal colocándonos siempre al amparo de tu Escudo de la Verdad.
Amén.
Fuente: Amor Santo