Tu eres el protector del pueblo de Dios.
Ayúdanos a ser cada día ángeles custodios de nuestros prójimos.
Que nuestra vida ayude a nuestros hermanos de peregrinación
a encontrar la alegría en la fe,
a acoger el bien y rechazar el mal,
a seguir siendo y a ser cada vez más,
en virtud de la esperanza de la fe,
personas que aman en comunión con Dios – Amor.
Fuente: http://www.eltestigofiel.org