Con excepción de la Santa Casa de Loreto, en la tierra no existe otro santuario que éste rodeado por misterios como los del Monte S. Angelo. ES GRANDIOSO ESTE LUGAR: AQUÍ ES LA CASA DE DIOS Y LA PUERTA DEL CIELO. Son palabras auténticas, con las cuales San Miguel desea llamar la atención de los cristianos y de todos los visitantes sobre la inmutable Santidad de Dios, lo sagrado de su casa. Entrar con la moda indecente, es una cosa abominable como vio la pequeña Jacinta de Fátima.
“Llegarán modas que ofenderán mucho al Señor”. ¡Ofender a cualquiera en la propia habitación es el colmo de la descortesía”.
El privilegio de los Santuarios es que están “impregnados” con los méritos de los santos “titulares”, por lo tanto la Misericordia Divina por su intercesión se inclina más a conceder “gracias especiales” aquí que en otros lugares.
Desgraciadamente los santuarios de nuestros días se parecen a los museos, que atraen al turismo. Es cada vez más raro ver a personas educadas, los cuales entrando en la Casa de Dios hacen una reverente inclinación. El Señor del Universo, el Rey de Reyes, el Hijo de Dios rodeado por invisibles Coros Angélicos, humildemente tolera desde la mañana hasta la noche toda irreverencia y descortesía. Pero no para siempre como el dice:
“Desde antiguo he guardado silencio, me callaba, me contenía; ahora lanzo gemidos como parturienta , y suspiro jadeante” (Is 42.l4).
Pero el más grande misterio de la Gruta es su dedicación. Hasta San Miguel confirma el misterio, diciendo a San Lorenzo:
“ES A MI QUE ME CORRESPONDE MANIFESTAR COMO HE CONSAGRADO ESTE LUGAR “.
El santo Obispo tuvo fe en las palabras del Arcángel y celebró la Santa Misa como si estuviera en un lugar sagrado debidamente consagrado. Después de 1490 años este gran misterio no fue revelado a nadie por San Miguél.
Ahora si el Arcángel cumple funciones que estén unidas al poder sacerdotal, se puede deducir que Jesús extiende la participación a su Eterno Sacerdocio también a los Ángeles, aunque si el mundo, la forma, el poder son diferentes así como la Ordenación Sacramental de los hombres. Pues si la Iglesia ha reconocido oficialmente válido “efecto” es decir la consagración, es mucho más legítimo reconocer la “causa” del efecto, es decir el poder de consagrar un lugar y dedicarlo al Culto Divino. Dice también el Apocalipsis:
“mientras otro ángel vino y se coloco junto al altar con un incensario de oro. Le dieron gran cantidad de perfumes para que, junto con las oraciones de todos los santos, los ofreciera sobre el altar de oro que está delante del trono. Y de la mano del Ángel subió el aroma de los perfumes junto con las oraciones de los santos, hasta la presencia de Dios” (Ap 8, 3-4).
En lo que se refiere a los misterios de la Gruta de San Miguel, se lee una graciosa leyenda en el camino del Santo Emperador Enrique II, último Sassone, que no está priva de real fundamento. Ya en los siglos anteriores, los habitantes del Monte observaron, que durante la noche luces misteriosas llenaban la Gruta y, al acercarse el alba, se apagaban por sí solas. Nadie tuvo nunca el valor de curiosear. Llegó Enrique emperador, que tenía mujer a Santa Cunegonda, en devoto peregrinaje. Deseaba tanto conocer dicho misterio narrado por muchas personas, que pidió y obtuvo el consentimiento del Abad para poder pasar la noche entera en la Sagrada Gruta.
De repente, los espacios de la gruta se extienden ante los ojos del Emperador indefinidamente pasan filas de jóvenes Ángeles cantando, luego aparecen otras filas de armados resplandecientes como rayos: en medio de ellos conducen, como en pompa triunfal, su Jefe, el Señor del lugar, San Miguel Arcángel. Entonces una nueva fila anuncia la Divinidad misma que se posa sobre el altar mayor: Los Ángeles celebran la Misa solemne semejante a los sacerdotes terrenales… También el Emperador es admitido en la solemnidad, mientras Dios, por medio de un Ángel, le hace besar el Evangelio.
Como signo tangible de la verdad y realidad de lo visto, un Ángel le toca la pierna, y la mañana todos vieron que el Emperador cojeaba. Este mal lo tuvo hasta la muerte. “Es una de las visiones más maravillosas que el Medio Evo nos haya dejado” escribe Gothein escritor.
Enrique II Fue canonizado en 1152 por el Papa Eugenio III. Su vida fue escrita por Ughelli: Vida de Enrique 11 el santo. Cap. 22.
Pero el misterio único, que no se puede encontrar en otro Santuario del mundo está esculpido en estas palabras:
“¡Ubi saza panduntur, ibi percata hominum dimittuntur. Haec est Domus especiales, in quaeque noxialis!. “Donde las piedras se abren, los pecados de los hombres son perdonados. Esta es la Casa especial de Dios, en la cual todo delito es anulado”.
La Iglesia nunca se ha pronunciado oficialmente sobre este singular privilegio de la Basílica de San Miguel. A los fieles en esta vida les queda siempre un misterio para venerar y agradecer a Dios, porque ha glorificado la humanidad de San Miguel con dones excelsos. Si se piensa que San Francisco por sí solo estuvo en grado de obtener la Misericordia Divina para la cancelación de todas las penas de todos los pecados de la vida y huir después de la muerte a toda pena del Purgatorio por una simple visita a la Porciúncula, también San Miguel podía obtener la disminución o la cancelación de los pecados con el poder Divino conferido a él por Jesús Eterno Sacerdote, para sus visitantes.
Dijo San Miguel a Sor Filomena:
“Sepamos todos, que mi protección a favor de mis devotos es sin límites”.
Estas palabras deben llenar nuestros corazones de una confianza ilimitada para con el Príncipe poderoso de los Ángeles, pidiéndole con humildad:
“Oh Arcángel San Miguel, enséñame a huir del pecado y de las ocasiones pecaminosas y haz que yo camine siempre por el camino de los Divinos Mandamientos, garantía de la Vida Eterna, como dijo el Redentor: Si queréis entrar en la Vida, observa los Mandamientos (Mt 19, 17). ¡No me abandones sino protégeme hasta cuando me veas a salvo a vuestros pies para alabar y agradecer a Dios contigo eternamente! Amén.”
Fuente: Libro ¿Quién es San Miguel Arcángel? de Gloria Crux.
Soy muy devota de todos los Angeles y Arcangeles, especialmente del Arcangel Miguel y he tenido varias experiencias, una de ellas en una madrugada, me llamo por mi nombre y me dijo que era Miguel y muchas experiencias, muy grandes, bastante grandes.
Iditha Maria Venegas
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