San Miguel Arcángel y San Pedro
Reseña históricaReseña histórica y doctrinal elaborada para este sitio a partir de fuentes bíblicas, litúrgicas y de la tradición.
Miguel y Pedro aparecen juntos con frecuencia en la iconografía cristiana, y la
razón es teológica antes que estética: la tradición les atribuye a ambos una
función relacionada con el paso al cielo.
Dos llaves distintas
A Pedro, el Evangelio le confía las llaves del Reino. A Miguel, la tradición le
asigna acompañar al alma en la hora de la muerte y presentarla en el juicio.
De ahí que aparezcan emparejados sobre puertas de iglesias, en portadas de
catedrales y en capillas funerarias: uno abre, el otro conduce.
En la liturgia de difuntos
El vínculo era explícito en el rito romano antiguo. El ofertorio de la misa de
difuntos pedía que San Miguel, portaestandarte, condujera las almas a la luz
santa. Esa oración, hoy modificada, explica buena parte de la presencia del
arcángel en el arte funerario.
Un detalle que se pasa por alto
En muchas representaciones, Miguel no aparece combatiendo sino sosteniendo la
balanza, junto a Pedro con las llaves. La escena no es de batalla sino de
tránsito: la muerte entendida no como derrota, sino como puerta.