La Aparición de San Miguel Arcángel a Diego Lázaro
Reseña históricaReseña histórica y doctrinal elaborada para este sitio a partir de fuentes bíblicas, litúrgicas y de la tradición.
En 1631, en el actual estado mexicano de Tlaxcala, un joven indígena llamado
Diego Lázaro de San Francisco dijo haber visto a San Miguel Arcángel. De aquel
episodio nació el santuario de San Miguel del Milagro, uno de los templos más
visitados de la región.
El relato
Según la narración que recogió el jesuita Francisco de Florencia en 1690, el
25 de abril de 1631, día de San Marcos, Diego Lázaro participaba en la procesión
de las letanías mayores cuando tuvo la visión. El arcángel le habría pedido que
avisara a los vecinos de que en una barranca cercana hallarían una fuente de
agua que sanaría las enfermedades.
Diego Lázaro calló, temiendo que nadie diera crédito a un indio pobre. Poco
después enfermó gravemente de cocoliztli, la epidemia que asolaba entonces la
región. En la noche del 7 al 8 de mayo, según el relato, el arcángel se le
apareció de nuevo, lo sanó y lo condujo al manantial. Una tercera aparición se
sitúa el 13 de noviembre del mismo año.
El contexto
El episodio ocurre a un siglo de la conquista, en una población recién
evangelizada y diezmada por una epidemia. El detalle de que el arcángel pidiera
avisar al obispo, y no a los franciscanos, ha sido interpretado por los
historiadores a la luz de las tensiones eclesiásticas de la Tlaxcala de la época.
El santuario se levantó junto a la zona arqueológica de Cacaxtla, en un cerro
que había sido lugar de culto prehispánico. Es un patrón que se repite en la
evangelización de México, como ocurrió en el Tepeyac.
Qué estatuto tiene
Es una tradición devocional local, con culto reconocido y santuario erigido.
No es dogma ni obliga a la fe de nadie. Lo que sí resulta históricamente
verificable es su efecto: la peregrinación continúa cuatro siglos después, y
cada 29 de septiembre reúne a miles de personas.