Oración a San Miguel Arcángel en latín
Litúrgica aprobadaCompuesta por el papa León XIII en 1886. Prescrita al final de la misa rezada hasta la reforma litúrgica de 1964.
Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio, contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium.
Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiae coelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amen.
Traducción
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Origen
La compuso León XIII y en 1886 la incorporó a las oraciones que se rezaban al terminar la misa. Esa práctica se mantuvo hasta 1964. Es la oración a San Miguel más difundida del mundo católico, y muchas comunidades la han recuperado en los últimos años.
Cómo se pronuncia
En latín eclesiástico la c ante e o i suena como «ch»: coelestis se dice chelestis. Los diptongos ae y oe se pronuncian como e. La g ante e o i es suave, como en italiano: Archangele se dice Arcánchele. La ti seguida de vocal suena «tsi»: militiae se dice militsie.