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Escapulario de San Miguel Arcángel
El Escapulario de San Miguel Arcángel es un escapulario católico asociado con San Miguel, el Arcángel.
El Papa Pío IX le dio este escapulario su bendición, pero fue el primero aprobado oficialmente en el Papa León XIII, que validó la Archicofradía del Santo Escapulario de San Miguel.
Las indulgencias fueron aprobadas por la Congregación de las Indulgencias en 1903, cada miembro de la cofradía es investido con el escapulario.
La forma de este escapulario es un tanto distinta, en que los dos segmentos de tela tienen la forma de un pequeño escudo, una es de color azul y el otro de paño negro, y una de las bandas también es azul y el otro negro.
Las dos partes del escapulario figurarán bien el sometimiento por parte de San Miguel Arcángel al dragón y la inscripción “Quis ut Deus?” significa ¿Quién como Dios?, una traducción del nombre hebreo de Michael (Mi “quién”, cha “como”, El “dios”).
Fuente: Wikipedia.org
San Miguel Arcángel: os llamo a la reparación de las blasfemias
Es vergonzoso que un cristiano oiga una blasfemia y se quede insensible al ultraje que hacen a los bienaventurados del Cielo, sean quienes sean (éstos), porque vaya contra quien vaya la blasfemia, Ángeles, Santos, Virgen, es un bienaventurado que ya está dando gloria a Dios. Y no digamos si la blasfemia va contra el Santo de los Santos Dios Altísimo Todopoderoso ó contra la Eucaristía. Yo, Miguel Arcángel, el ángel que se opone al demonio, os hablo.
Hijos de Dios Altísimo, ¡cristianos! Os llamo a la reparación de las blasfemias, que de todas las maneras y por todas las partes del mundo proliferan, porque quien repara una blasfemia hace que esa blasfemia pierda su fuerza y consuele a Dios Altísimo ó a quien se repara, por el acto de amor contrapuesto que supone la reparación.
¡Cristianos! Hijos de Dios Altísimo, reparad lo que otros cristianos hacen mal como es blasfemar, y no disculpéis nunca la blasfemia bajo ningún concepto, pues bien sabéis que la blasfemia deshonra a Dios Altísimo ó a todo aquel a quien se le hace.
Defended a Vuestra Madre Celestial de tanta blasfemia e ignominia como recibe. Ella os dio a Vuestro Redentor, y no debéis permitir que sea blasfemada bajo ningún concepto. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.
Los Ángeles y bienaventurados alabamos constantemente a Dios Altísimo en el Cielo, y en la tierra, el Señor, la Virgen y los Santos reciben blasfemias y ultrajes, cuando ellos lo que están haciendo, es dar gloria a Dios en el lugar celestial donde les correspondió estar. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.
Luchad contra la blasfemia y ante vuestras oídos no permitíais que se diga nunca una blasfemia, y ante las blasfemias de acciones públicas, reparad, reparad, reparad, y rebatirlas también con los medios que podáis, unos serán con escritos públicos, otros con homilías, o charlas, otros con propaganda que se contraponga al ultraje o blasfemia correspondiente, pero no os quedéis insensibles antes esas afrentas deleznables, para que no tengáis culpa de omisión. Yo, Miguel Arcángel, el ángel que se opone al demonio os habla y os instruye. La paz de Dios Altísimo esté con todos vosotros.
Fuente: dadmedebeber.blogspot.com
San Miguel Arcángel: sed más sensatos y razonables con vuestros pensamientos
Por los siglos de los siglos. Amén. Dios Omnipotente reinará por los siglos de los siglos, y no habrá ataque que le hagan, que llegue a ser efectivo por mucho tiempo, porque la existencia de Dios, durará más que todo el Universo, mucho más, ya que Dios Todopoderoso, no tuvo principio ni tendrá fin, de ahí, que los enemigos de Dios Altísimo atacan a un Ser cuya existencia será por siempre jamás, y sus ataques vienen a ser, lo mismo que si un niño quisiera vaciar el mar con un cubito de agua, nunca lograría vaciarlo, si bien saca agua, la cantidad que queda es inmensa y se recupera con lluvias, y lo mismo que cuando los enemigos de Dios lo atacan, aparentemente parece que Dios pierde, porque hay quienes creen en esos ataques en contra de Dios Altísimo y se dejan llevar de esos criterios, sin embargo, Dios recupera lo que perdió por otras personas, que doloridas por lo que le hacen al Ser más grande y santo de todo lo que existe, reparan, rezan, se sacrifican y se ofrecen a El, recuperando así Dios Altísimo lo que otros le hicieron mal. Nunca podrán anular la existencia de Dios Altísimo por muchos ataques o publicidad en Su contra que le hagan. Yo soy Miguel Arcángel, el espíritu de Dios que se opone al Maligno y a todo aquel que ataca a Dios Todopoderoso.
Hijos de Dios y criaturas de Dios, sed más sensatos y razonables con vuestros pensamientos y no dejaros embaucar por criterios satánicos, mundanos y ateos que van contra la divina dignidad de Dios Todopoderoso, quien durante siglos y siglos ha manifestado de diversas formas Su existencia y la seguirá manifestando por años indefinidos.
Si creéis al primero que niega a Dios Todopoderoso, abrís las puertas de vuestra desgracia eterna, y dejáis entrar abiertamente al Mal, por eso, no sigáis criterios tan nefastos que os puedan costar la salvación eterna. Creáis, o no creáis, Dios existe, y Su grandeza e inmensidad, nadie jamás la ha podido calibrar, porque no tuvo principio, ni tendrá fin y esto que es un misterio comprender, es asimismo una realidad y una verdad de fe. Yo, San Miguel Arcángel, os hablo, os prevengo y os instruyo. Invocadme a menudo para que os libre de todo mal, pues el Altísimo me tiene como protector de las almas contra el mal satánico.
Yo, Miguel Arcángel, os hablo y os bendigo en el nombre de la Santísima Trinidad. La paz de Dios Altísimo esté siempre con vosotros.
Fuente: dadmedebeber.blogspot.com