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San Miguel Arcángel: Cristianos debéis de colaborar con el Cielo
Antes del amanecer de un nuevo día muchas, muchas almas caerán en el abismo eterno. Almas de vuestro entorno, almas de vuestros familiares, almas de vuestro trabajo, almas que conocéis, Yo Miguel Arcángel, os hablo.
Esas almas muchas de ellas, podrían haberse salvado si vosotros que os mantenéis fieles a Dios, hubierais rezado más por ellas y aplicado penitencias y Eucaristías. Pero vosotros hijos de Dios, estáis pendientes de vuestros problemas y necesidades y os olvidáis de los pecadores.
Ya Nuestra Señora de Fátima vino a deciros que hicierais penitencia por los pecadores y rezarais por ellos, porque son muchos los que se condenan. La Sangre del Cordero se malogra en esas almas y la Virgen Purísima llora amargamente por los hijos e hijas que pierde.
¡Cristianos! debéis de colaborar con el Cielo en la salvación de las almas. Vuestro interés y celo apostólico no quedará baldío (estéril). Rezad hijos de Dios por los pecadores, son muchos de ellos los de vuestro entorno. Aplicad en vuestros grupos de oración rosarios y Vía Crucis por ellos, esos rezos son como canales para que les alcancen la gracia de Dios.
¡Sacerdotes! ofreced vuestras misas por esas almas por las que nadie reza. Son los presos, los malos gobernantes, los criminales, los violadores, pedófilos. Debéis aplicar preces por ellos porque son también hijos de Dios, redimidos con la Sangre del Cordero.
Sus ángeles esperan que los invoquéis para ayudarles a la salvación eterna. Rezad a sus ángeles, a sus patronos, a mí, siervo de Dios y siervo vuestro. Yo, Miguel Arcángel, os hablo. La paz de Dios Altísimo, sea con vosotros.
Fuente: dadmedebeber.blogspot.com
San Miguel Arcángel: el cristiano
Los hijos de Dios Altísimo deben distinguirse por su amor entre ellos y no deben echarse en cara ni defectos, ni errores, ni faltas. El cristiano que ama a su hermano en Cristo con benevolencia, caridad y paciencia, es un alma que agrada mucho a Nuestro Dios, porque quien descubre los defectos ajenos y los hace ver a otros, no es un cristiano como Dios quiere que sea, sino que es un vil cristiano que no entiende nada del verdadero cristianismo. Yo, Miguel Arcángel, Príncipe Celestial, os hablo.
Hijos de Dios Altísimo, vuestra caridad mutua debe ser ardiente y paciente. Debéis amaros los unos con los otros como Cristo os mandó, y así, reconocerán que sois Sus discípulos. Y al igual que los primeros cristianos, los de los últimos tiempos, en especial los elegidos para estos tiempos, debéis amaros intensamente y ayudaros mutuamente en vuestras necesidades tanto espirituales y materiales.
No os apeguéis al dinero y a lo que tenéis, porque vuestros enseres y bienes, no os lo podéis llevar a la otra vida, y en nada, os mitigaran las penas que merezcáis por vuestros pecados de acción y omisión. Pero si os desprendéis de esos bienes, es decir, si no os apegáis a ellos, el Dios Altísimo que conoce vuestros corazones, os lo tendrá en cuenta, porque el apego a bienes, riquezas, enseres, fama, posición social u otras cosas terrenales, no son medios que os lleven por los caminos de Cristo que fue pobre y vivió desprendido de todo.
Yo, Miguel Arcángel, siervo del Dios Altísimo, insignificante siervo ante los ojos de la Santísima Trinidad, os traigo este mensaje de amor y sabiduría cristiana.
Fuente: dadmedebeber.blogspot.com
San Miguel Arcángel y los exorcismos
Un hecho trascendental en la vida de la Iglesia son los exorcismos. El exorcismo es algo que debería extenderse más y debería haber por todas las diócesis exorcistas. Los exorcistas tienen el poder de Cristo para expulsar a los demonios y liberar a las almas de su dominio.
Hijos de Dios Altísimo que por vuestros muchos pecados tanto de acción como de omisión, habéis abierto todas las puertas a Satanás, id al sacerdote y limpiaros de tanta inmundicia como anida en vuestras almas.
Vuestra indiferencia a los sacramentos o vuestras malas disposiciones para recibirlos, os ayudan a dar nuevos pasos hacia las fortalezas demoníacas, porque queréis vivir plácidamente sin ningún compromiso, ignorando a Dios Altísimo y haciendo de vuestras vidas, deleite para vuestros sentidos que no se sacian de gozar, y cada vez, buscan nuevas sensaciones.
Hijos de Dios Altísimo, cada día que pasa que no queréis cambiar de actitud, es un día que os hace más débiles y vulnerables a la tentación y os predispone más al mal.
Yo soy el Arcángel San Miguel, Príncipe de las Milicias Celestiales, y vengo a deciros una vez más, que pospongáis vuestras acciones pecaminosas y volváis vuestros rostros a Dios Todopoderoso.
Fuente: dadmedebeber.blogspot.com